Para la UIA, la industria volvió a caer durante febrero

La industria anotó mejoras en diciembre y enero, luego del sostenido desplome que se observó en los últimos dos años. En febrero la central fabril observó una baja del 0,8% mensual

 

 

Para la UIA, la actividad industrial volvió a caer en febrero, luego del rebote de diciembre y enero. La baja estimada fue del 0,8% mensual desestacionalizado y la traccionaron principalmente una construcción algo tímida en pleno ajuste de la obra pública y, sobre todo, un consumo interno que sigue siendo muy limitado y al que se le suma la competencia externa de productos importados. La central fabril, que viene multiplicando sus advertencias por el parate productivo, destacó que el sector está estancado respecto a los niveles del año pasado y un 10% por debajo de los del 2023.

La UIA publicó el informe de Actualidad industrial correspondiente a febrero que, además de la baja del 0,8% mensual y libre de estacionalidad, estimó una contracción del 3% interanual. El informe señaló: “El nivel productivo industrial aún continúa estancado ubicándose en los mismos niveles que el promedio anual de 2025, y en torno a un 10% por debajo de los niveles 2022 y 2023”.

Vale remarcar que para la consultora Orlando Ferreres y Asociados también hubo una contracción de la actividad fabril durante febrero, aunque estimó una contracción mucho más abultada y del 2,7% mensual desestacionalizada. Ferreres adelantó: “Para los meses que vienen no esperamos una pronta reactivación de la industria, que depende en buena medida de que mejoren los ingresos reales de las familias, que por ahora siguen deprimidos”.

Desde la UIA coincidieron en que buena parte de los problemas lo brinda el consumo interno y remarcaron que “pese al rebote iniciado en diciembre, el nivel de producción aún se mantiene bajo, al comparar los últimos doce meses contra 2022, se observan niveles inferiores en promedio al 9%, con dinámicas heterogéneas”. Esa heterogeneidad esconde realidades diferentes según el rubro de actividad.

Así, los que peor la están pasando dentro del universo fabril son “industrias traccionadas por bajas en el sector de la construcción, menor demanda final junto con una mayor competencia de bienes importados (textil, indumentaria y calzado, bebidas, complejo metalmecánico y de acero, caucho y plástico, e insumos para la construcción)”. En cambio, las que mejor sobreviven son “aquellos con buen desempeño por parte de la cosecha principalmente de oleaginosas, frutas y hortalizas y azúcar, muebles, refinación de petróleo (por el impulso de vaca muerta), y los sectores de mejor acceso al crédito y cuotas como el caso de la producción de motos”.

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